19 de abril. Santiago de Chile. Durante el segundo día del Congreso Internacional de Educación Escolapia #Coedupia2017 se abordó la aportación pedagógica de Jesús de Nazaret con una ponencia marco del doctor en Teología Bíblica Arturo Bravo. La intervención tuvo lugar a primera hora de la mañana, después de una oración en la que participaron alumnos y profesores del colegio Hispano. Bravo destacó la capacidad de “diálogo” como clave pedagógica reflejada en la vida de Jesús. “Para que se dé el diálogo hay que vaciar la mente para poder adquirir algo nuevo del otro”, destacó, e hizo hincapié en el uso de las parábolas “que permitió a Jesús abrir a sus interlocutores a una realidad nueva”. El éxito, explicó el teólogo, es que las parábolas de Jesús están “arraigadas en la experiencia de vida”, lo que permite conectar rápidamente con sus oyentes, y donde la coherencia es una clave de vida. “Jesús enseña y vive lo que enseña”, destaca Bravo, que hizo hincapié en la metodología de la interrogación al otro. “Las preguntas ocupan un lugar central en la enseñanza de Jesús y constituye un arte en la acción pedagógica”, destacó.
Durante la mañana también hubo momentos para reflexionar conjuntamente en una tertulia sobre la identidad y los nuevos retos de la presencia escolapia. Los participantes pusieron en valor la acción educativa en contextos no formales, fuera del horario y del espacio estrictamente escolar.
Ya por la tarde tuvieron lugar el segundo turno de experiencias educativas, donde, a través de pequeños grupos, se compartieron experiencias educativas de diferentes obras escolapias de todo el mundo. Desde Eslovaquia hasta Argentina pasando por España, las calasancias también participaron en los talleres en su propuesta de vinculación entre la escuela y la comuniudad. Ya por la noche, los congresistas asistieron a un concierto de música tradicional y clásica a cargo del Coro del Encina en el colegio Calasanz.